05/04/2021

Reacreditación internacional: un paso más de la Facultad de Educación

Tras varios meses de postergación por la pandemia, se reinicia la acreditación de las carreras de Educación Inicial y Primaria por el Instituto Internacional para el Aseguramiento de la Calidad de Chile (IAC)

Muchas necesidades y objetivos de nuestra universidad se vieron obligados a ser revaluados y repensados en 2020 a causa de la pandemia. Uno de estos sucedió en la Facultad de Educación, la cual no pudo concluir con el proceso de reacreditación internacional que otorga el Instituto Internacional para el Aseguramiento de la Calidad de Chile (IAC) para las carreras de Educación Inicial y Educación Primaria. Este certificado, obtenido ya por la facultad en los años 2010 y 2015, no solo representa un garante de calidad que se ve reflejado en los egresados de estas carreras, sino también abre el camino para convenios, pasantías, intercambios e investigaciones.

Es por eso que, tras la postergación de esta acreditación por la crisis sanitaria, este proceso se está retomando desde este 6 de abril con las visitas virtuales de los pares externos. Estas buscarán recoger información de los distintos actores ligados a las carreras, como profesores, egresados, estudiantes y administrativos, con el objetivo de obtener una imagen integral de la facultad y completar así la reacreditación.

 

Retrato de Diana Revilla, la decana de la Facultad de Educación

«Hemos formado a nuestros estudiantes en habilidades que les permiten un reconocimiento de la realidad y la capacidad de autorreflexión».

Diana Revilla

Decana de Educación

 

«Creo que sus criterios de evaluación sí nos están permitiendo crecer y tener mejores resultados», afirma la decana Diana Revilla, quien lidera este proceso. La académica comenta que esto ha llevado a que la gran mayoría de sus estudiantes se ubique laboralmente en el primer año de egresados.

La decana explica también que se decidió realizar el proceso de acreditación con el IAC incluso antes de que lo implementara el Sistema Nacional de Evaluación, Acreditación y Certificación de la Calidad Educativa (Sineace). «Nos pareció que esta era la entidad que nos obligaría a ser más exigentes acorde a nuestra propia autoevaluación», agrega Revilla. La revisión abarca no solo la parte académica, sino también la institucional, es decir, las facilidades que la universidad misma otorga a las carreras para que puedan desarrollarse.

Un termómetro de calidad

Lileya Manrique Villavicencio, directora de estudios de la Facultad de Educación, señala que este proceso de acreditación es una oportunidad para «tomarse el pulso» con respecto al desarrollo de la formación académica y profesional del educador PUCP, además de la medida en la que los estudiantes logran el perfil de egreso deseado.

 

retrato de Lileya Manrique, directora de estudios de la Facultad de Educación

«[Con este tipo de procesos] los estudiantes y egresados tienen mayores oportunidades de empleabilidad».

Lileya Manrique Villavicencio

directora de estudios de la Facultad de Educación

 

Manrique añade que los beneficios de esta reacreditación se traducen desde el reconocimiento social de la calidad de formación que se brinda hasta la promoción de una permanente innovación en la docencia. «[Con este tipo de procesos] los estudiantes y egresados tienen mayores oportunidades de empleabilidad», indica la docente. Esto significa un impacto positivo en varios niveles.

En medio de la actual crisis social, estos valores en la formación son claves para enfrentar este camino. «Hemos formado a nuestros estudiantes en habilidades que les permiten un reconocimiento de la realidad y la capacidad de autorreflexión», añade la decana Revilla. Para ella, es gracias a lo aprendido que sus alumnos y egresados se dieron cuenta, con el correr de los meses, que tenían la preparación suficiente para responder a las exigencias de un contexto muy duro para la educación peruana. Y la reacreditación de este programa educativo podrá certificar este progreso.

 

Fuente: Punto Edu.

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