Autor(es): Author(s):  Jorge Vega Castro

No.495 - Crónica de la economía peruana en tiempos de pandemia. No.495 -

En este artículo se analiza la evolución de la pandemia del virus COVID-19 en el Perú, desde mediados de marzo de 2020, en que se inicia la cuarentena nacional obligatoria, hasta el 16 de octubre del mismo año. Se muestra la doble crisis sanitaria y económica ocasionada por esta pandemia en el país, que ha ocasionado elevadas tasas de infección y mortandad entre la población nacional, y ha generado enormes pérdidas de producción y empleo, nunca antes vistas en la historia económica y sanitaria nacional. En comparación al resto del mundo, el Perú registra la mayor tasa de personas fallecidas a consecuencia del virus, y está asimismo entre los primeros países con mayor cantidad de personas infectadas a nivel mundial. En términos económicos, la contracción del PBI de Perú durante el presente año, será superior a la de los demás países de América Latina; mientras que la tasa de desempleo podría llegar hasta el 28.3% de la fuerza laboral del país. Estos penosos resultados son consecuencia de, por un lado, la debilidad del sistema de salud pública nacional existente antes de la pandemia, y, por otro lado, de las rigurosas medidas de confinamiento de personas y el cierre obligatorio de numerosas actividades económicas, para tratar de reducir la propagación del virus entre la población nacional. Luego de siete meses de extrema crisis sanitaria y económica, periodo durante el cual se reforzó la infraestructura de salud y se otorgaron diversos estímulo fiscales y crediticios, que en conjunto representan el 14% del PBI, hay actualmente indicadores que muestran que la peor parte de la turbulencia ya habría sido superada. Los sistemas hospitalarios ya cuentan con cierta holgura para atender a los pacientes infectados; se han reducido las tasas de positividad o presencia del virus entre la población analizada; se ha iniciado la progresiva reapertura y reactivación de diversos mercados y empresas y se han empezado a recuperar paulatinamente, los millones de empleos perdidos durante el período analizado. Ello no significa, sin embargo, que la crisis esté finalmente bajo control, ya que existe la posibilidad de algún rebrote de la epidemia, lo cual desencadenaría un nuevo ciclo económico recesivo, similar al experimentado en meses anteriores.  El país y las autoridades de gobierno deberían de aprender la lección, y no descuidar la inversión en salud pública, de la manera como lamentablemente se hizo durante muchas décadas, por sucesivos gobiernos.

This article analyzes the evolution of the COVID-19 pandemic in Peru, since mid-march (when the government adopted a total lockdown of the country) throughout mid-October, 2020. The double sanitary and economic crisis caused by this pandemic, has resulted in extremely high rates of infection and deaths of the Peruvian population, as well as huge losses of income and employment, never seen before in the history of the nation. As compared to the rest of the world, Peru has recorded the highest number of people dying as a consequence of the virus. Similarly, the country is among the countries with higher rates of infections in the planet. In economic terms, the contraction of Peruvian GDP during the present year will be the highest among Latin American countries, while unemployment rate could reach 28.3% of total labor force. These dramatic results are consequence of, on one hand, the poor health infrastructure of the country before the pandemic, and, on the other hand, the extremely rigorous lockdown measures adopted by the government, in an effort to reduce the spread of the infection among population. After seven months of extreme sanitary and economic crisis, during which time the government managed to improve the health services and adopted diverse fiscal and financial stimulus measures, equivalent to about 14% of GDP, currently there are some positive indicators showing that the worst part of the crisis could be over. Hospitals have some slight extra capacity to attend new infected patients; positivity rates are decreasing steadily; markets and economic activities are being reopened gradually; and some of the millions of jobs lost during the pandemic are being recovered. However, it does not mean that the crisis is finally under control. A second wave of infections cannot be discarded, carrying out a new period of economic contraction, similar to the previous one. Government and citizens should learn the hard lesson, and consistently upsurge investment in public health.

Fecha de publicación:
Diciembre, 2020

Date of publication:
December, 2020