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De la modernidad a la contracultura teatral. Estrategias y referentes para la retextualización teatral, una experiencia didáctica

Abstract: La modernidad encontró nuevas modalidades de interpretar los textos tradicionales del teatro universal, explorando sus sentidos y actualizándolos en los nuevos contextos, para que las obras sigan manifestando el vínculo dialógico con la realidad del entorno. La contracultura re-edita textos y sentidos, apropiándose de la red semántica de las obras para reciclarla para nuevos discursos. En consecuencia, resultan nuevas realidades ficcionales y respectivamente nuevos discursos tanto a partir de textos escritos como de representaciones dramáticas. Es un fenómeno que se alimenta de la intertextualidad y de la interculturalidad, cuya expresión se muestra enfáticamente lúdica y subyacentemente simbólica. La dinámica y la tendencia no son exclusivas del teatro, pues estamos ante un fenómeno artístico y cultural cuyas manifestaciones ponen en claro su carácter global y transdisciplinario, por lo cual es común encontrar en el texto / discurso emergente la movilización de referentes de diferentes campos de la cultura.

Keywords: Modernidad, contracultura, referentes, retextualización, semiótica

Resumen: La modernidad encontró nuevas modalidades de interpretar los textos tradicionales del teatro universal, explorando sus sentidos y actualizándolos en los nuevos contextos, para que las obras sigan manifestando el vínculo dialógico con la realidad del entorno. La contracultura re-edita textos y sentidos, apropiándose de la red semántica de las obras para reciclarla para nuevos discursos. En consecuencia, resultan nuevas realidades ficcionales y respectivamente nuevos discursos tanto a partir de textos escritos como de representaciones dramáticas. Es un fenómeno que se alimenta de la intertextualidad y de la interculturalidad, cuya expresión se muestra enfáticamente lúdica y subyacentemente simbólica. La dinámica y la tendencia no son exclusivas del teatro, pues estamos ante un fenómeno artístico y cultural cuyas manifestaciones ponen en claro su carácter global y transdisciplinario, por lo cual es común encontrar en el texto / discurso emergente la movilización de referentes de diferentes campos de la cultura.

Palabras claves: Modernidad, contracultura, referentes, retextualización, semiótica

Introducción

Me propongo de – construir el fenómeno y analizar sus modalidades de generación de texto/sentido/espectáculo en base a una experiencia didáctica en el curso de Semiótica del teatro del Teatro de la Universidad Católica ( TUC ), que he dictado en 2011. Junto con un grupo de estudiantes hemos procedido a profundizar en una semiótica atenta a las transferencias de forma y significación del texto escrito al espectáculo, a partir del trabajo de variables y variantes para la construcción del personaje, de los parámetros, estructuras y  dinámicas de tiempo, espacio e identidad, culminando con la re – significación de la obra, a partir de matrices y guiones alternativos. Nos ha interesado evaluar el acto de apropiación de las matrices originales y el resultado de las re – textualizaciones propuestas, para lo cual se han propuesto 5 versiones de Hamlet, realizado y analizado. El registro video de esta experiencia, así como los textos de soporte son un punto de partida para un enfoque cultural de las re-escrituras teatrales, como parte de una psicología emergente del público joven, con aplicaciones tanto didácticas como de teoría y práctica de las actuales construcciones de sentido en el teatro representado y / o escrito.

 

 

Textos y representaciones: la dinámica de las semióticas teatrales

 

La  puesta en escena emprende su camino para generar sentido a través del sistema / discurso / mundo de la representación buscando en la realidad instalada en el texto  la esencia de un mundo en movimiento, que se enriquece a través de las lecturas interpretativas. Es un modus operandi cuyo rigor no debe crear falsas expectativas. La puesta en escena es diferente del texto origen, así como es diferente de las demás puestas en escena.

 

Hay un texto – mundo, codificado en lo verbal y una obra  –  mundo, en escena. Entre los dos universos fluye el mensaje de la obra, su impulso comunicativo, que apela en cada caso a los mejores recursos de codificación para llegar a su destinatario. El texto – mundo de la obra escrita no es lo mismo que el texto; es el sistema de fuerzas e interacciones que conllevan a una lectura de la existencia, traducida luego en  palabras. Su surgimiento depende del proyecto de comunicación de una realidad conceptual, que tuvo un  primer vertimiento semántico en el texto y un segundo vertimiento semántico en la obra puesta en escena.

La puesta en escena explorará sistemáticamente el texto pero a la vez explorará la materia simbólica del imaginario humano; los resultados serán integrados a la acción significante de la representación teatral, acción simbólica y comunicativa al mismo tiempo. Se produce un realidad, un plurisigno que funciona como eje de la significación dinámica, cargada de valores, que se generará a través de la puesta en escena . Con respecto al texto origen, se producirá una resignificación en determinadas condiciones proyectuales, comenzando por  una apropiación del mundo del texto, para su re-expresión. Es una recreación, la mirada del otro concretada en una obra que representa la pulsión del mundo referido en las nuevas condiciones de la relación con el entorno, con el lenguaje complejo visual y auditivo, con el público destinatario, con el metalenguaje ( las estrategias de representación artística de mundos conceptuales ), con las redes temáticas actuales.

En el recorrido intervienen procesos cognitivos y efectivos , nuevos sistemas de interacciones con el contexto, el destinatario y los códigos, nuevas estrategias de representación. Es un recorrido intersubjetivo e intercultural que advierte sobre el distanciamiento del texto y el acercamiento al contexto. Para controlarlo, hay que centrarse en la situación de lectura tanto del texto como de la obra e escena.

 

La situación de lectura: parámetros e interacciones

 

La situación de lectura del texto teatral  se basa en su gramática, con la cual el lector  se encuentra a través de las estructuras  semántica, morfosintáctica y pragmática. El lector hace obra de interpretación, para  lo cual se implica con su memoria y punto de vista. No siempre la situación de lectura asegura la interpretación prevista o deseada por su autor, debido a las variables del lector. El interés del lector es semántico, porque pretende comprender el contenido del texto. Es diferente en el caso de una lectura dirigida hacia una puesta en escena. La lectura, al volverse analítica,  se fijaría en todas las estructuras y los procesos que la han producido, con especial interés en los efectos de recepción.

La situación de lectura confronta al lector  con un conjunto de signos organizado en base a una gramática textual.  Hay una morfosintaxis del texto, que corresponde a la selección / combinación de signos. Hay una semántica del texto, que evalúa la relación de los signos con las realidades referidas. Hay una pragmática del texto  que pretende la realización de los efectos del texto en el lector. Estos tres sistemas participan en la generación de sentido con sus procesos y estructuras instaladas en el texto.

El lector del texto encuentra en el las estructuras producidas por estos tres sistemas.  Su interés principal es comprender la realidad referida, es decir se centra en la semántica. Pero la semántica no funcionaría sin la morfosintaxis, que opera seleccionando el eje paradigmático de los signos (de donde algunos son seleccionados y otros no  para proyectarlos en el eje sintagmático de su presencia en el texto. Este proceso sería el esqueleto del texto, mientras que la semántica sería el impulso vital. Finalmente, sea que es consciente o no, el lector es expuesto a los efectos emotivos, cognitivos, sociales que genera el texto y que operan cambios en su memoria, conciencia o acciones .

La relación del lector con el texto es la relación de un sistema ( el lector ) con otro sistema que existe y funciona gracias a la interacciones de tres sistemas, cada uno con sus propios condicionantes.

Siendo la lectura del texto un  contacto interpretativo del lector con el texto, la realidad de su interpretación para la puesta en escena  resulta una experiencia compleja que nos enfrenta en primer lugar a una resignificación basada en un replanteamiento de la gramática del texto.

El  mundo que se crea paulatinamente , y que comienza con la interpretación del texto, pasa de ser una imagen mental, generada a partir de imágenes parciales, que la memoria ha  aglutinado,  ordenado e  interpretado, a una instalación escénica tridimensional, en la cual intervienen elementos humanos, objetuales y espaciales que introducen sus propios significados y referentes. Desde el punto de vista de la gramática de la obra en escena, nos ubicamos en el territorio de la pragmática, pero una evaluación analítica nos puede llevar a la percepción de un ordenamiento y respectivamente a una interpretación de nuestra imagen mental que necesariamente tiene un desarrollo semántico y otro morfosintáctico.

El mundo de sensaciones al que nos conduce la construcción de la obra en escena es  afín a un gran  organismo complejo, por ratos propenso a la repetición de los patrones textuales, por otros,  completamente ajeno a los patrones rígidos.  En los dos casos desarrollan siempre conexiones, propias de cada obra en escena, lo que genera  su unidad / identidad.

Se instala de este modo una nueva situación de lectura, esta vez de la obra en escena, que propone una nueva estructura gramatical, un nuevo  macrosistema que integra las operaciones de producción de los signos y del sentido, con sus nuevos  componentes  :

  • La Semántica: el sistema de producción de sentido centrado en la relación de los signos con las realidades referidas: el texto y los nuevos referentes de la actual situación de enunciación / comunicación, en los cuales se incluye los referentes personales del autor o autores de la puesta en escena.
  • La morfosintaxis: el sistema de producción de sentido centrado en la selección y combinación de los signos, donde se produce una traducción intersemiótica del texto a la representación real y dinámica de una realidad referida; una traducción intra  e interligüística (no siempre); una traducción intercultural. Hay que destacar las consecuencias semánticas ( construcción de personajes, del espacio/tiempo o la eventual retematización de  la obra) y las consecuencias pragmáticas ( la progresión, coherencia y cohesión de la obra a través de las interacciones entre los personajes; los personajes y el espacio/tiempo; la representación como serie de acciones a las cuales el público puede tener acceso).
  • La pragmática: el sistema de producción de sentido centrado en la interacción de la obra con su contexto, particularmente con su público.

Esta es la meta que rige el proceder de la lectura analítica deconstructiva del texto, atenta al funcionamiento sistémico de los signos, que puede culminar en una interpretación crítica, seguida de un replanteamiento o reconstrucción  crítica y creativa de la obra, interesada en su acción en el marco de  los parámetros del nuevo acto de comunicación, con énfasis en el proceso  de significación y los efectos resultantes.

Esta nueva situación se lectura se centra en su propio programa pragmático, que agrupa las estructuras generativas de los efectos de recepción:

  • Efectos perceptivos: ritmo, luz, energía,  los signos  de lo cotidiano ( presentes o ausentes)
  • Efectos cognitivos: situaciones existenciales
  • Efectos emotivos: actualización de afectos, miedos, deseos; implicación a través de reconocimientos, desafíos,  sorpresas, extrañezas, implicación hipotética en la angustia, etc.
  •  efectos sociales: inmersión (entretenimiento, asociación, proyección) a través de recursos como la  identificación de tipos y ficciones, intertextualidades, apropiaciones, reciclajes, contextualizaciones, etc.

Para la definición pragmática de la situación de lectura se comienza con el plan de comunicación, tomando en cuenta factores y funciones. El proyecto de la puesta en escena  tendrá que realizar visual o auditivamente su selección / combinación de signos, pero el marco de realización lo proporciona el plan de comunicación. Las decisiones serán en primer lugar de efectos, luego de referentes y códigos. Finalmente, los signos codificados y con los referentes incorporados serán articulados en el espacio de la obra.

Un lugar especial en la operatividad de la estructura pragmática lo tiene el uso de referentes, y en su marco  la situación específica del proceso de apropiación, la selección y el uso de un signos cultural, con su propia trayectoria de significación, para la producción del macrosigno de la obra, con transformaciones inherentes en lo referente a la significación. Otra posibilidad es el reciclaje,  conservando constantes e introduciendo diferencias.  Otra posibilidad es hacer funcionar en la misma obra elementos de  dos o más obras a través de la intertextualidad, estableciendo una red explícita de referencias con otros macrosignos, con intercambio de valores simbólicos. Las intertextualidades  permiten no sólo el enriquecimiento con referentes que traen su propia representación / significación, sino el enriquecimiento de la significación de la obra resultante, por incluir un diálogo con otra obra y a través de ella con otra cultura. Los tres recursos son bastante usados en la actualidad, con la ventaja de una mayor implicación del público, quien entra en el juego de referencias y significaciones, a partir del reconocimiento de los elementos culturales actualizados en la obra portadora de apropiaciones, reciclajes, intertextualidades.

 

Los referentes y la  memoria colectiva

 

El proyecto pragmático debe contar  con  referentes,  a través de los cuales se conecta con la memoria colectiva y sustenta la identificación e interpretaciones de los componentes estratégicos de la obra. Hay referentes tipológicos ( tipologías del teatro y de la representación); referentes sígnicos (  los elementos  que ingresan e interactúan en la puesta en escena) ;referentes estéticos (uso de tratamientos codificados de lenguaje); referentes estilísticos ( uso del estilo de determinado creador, con vínculos explícitos al mismo).

Los referentes deben relacionarse con el texto –mundo propuesto por la puesta en escena, que a su vez se construyó a partir de un proyecto de comunicación que vincula la obra escrita con la puesta en escena y el público al cual va dirigida. El público, enfocado como memoria colectiva, debe actualizar, comprender e implicarse con la obra, y este camino comienza con el uso d referentes, de donde la importancia del uso de referentes de la memoria colectiva.

Resignificación a  partir de la retextualización: una experiencia didáctica

Estas fueron las premisas de una experiencia didáctica de estudio y resignificación de la obra “Hamlet “ de William Shakespeare, en el curso de Semiótica del teatro, de la Escuela de Teatro de la Pontificia Universidad Católica del Perú ( TUC) durante el año 2011. El nuevo contexto fue dado por una nueva mirada a la obra, desde la psicología joven, desde un yo/aquí/ahora. El destinatario fue identificado como un joven de la misma generación, y el marco artístico referencial se abrió a las actuales interacciones culturales, donde el cine, la televisión y la Web juegan un papel principal. Desde el punto de vista de la visión del mundo se abandonó el enfoque del modernismo, centrado en la valoración  del texto y su proyección valorativa hacia el público, con el fin de enriquecer su cultura a partir del contacto con una amplia tradición artística y cultural. Se optó por el enfoque de la contracultura ( término genérico para las culturas alternativas a la oficial ) , enfáticamente centrado en el yo / aquí / ahora, dispuesto a una permanente renovación estratégica y de recursos, para dejar sentado su poder, en términos de apropiación y resignificación de lo apropiado en función de sus propios intereses o expectativas; y en términos de proyecto comunicativo .

 

Una vez  definido el marco de resignificación del texto,  a través de debates y trabajo de grupos, se procedió a una evaluación de otras puestas en escena para identificar  sus parámetros e interpretar  sus proyectos  significantes. Se establecieron distancias y se registraron recursos.

 

A estas dos etapas les siguió la construcción del concepto y del sistema significante, así como de  las interacciones  que asegurarían su dinámica. Se trabajó:

 

a)     La relación entre el texto y la representación teatral, desde el punto de vista semántico, sintáctico y pragmático, observando las variaciones en su representación, haciendo hipótesis sobre sus fundamentos y efectos; asimismo, para producir nuevas variantes de representación. Se realizó una retextualización, a manera de guión para la representación propuesta.

b)     El modelo actancial, como eje para el desarrollo de roles y acciones. El planteamiento tuvo en la mira las interpretaciones subsiguientes sobre sus modalidades de realización  y efectos.

c)      La construcción semiótica de los personajes, en base a la hipótesis sobre su contextualización y efectos; asimismo, para producir nuevas variantes de interacción entre los personajes.

d)     La representación y significación de las nuevas coordinadas del tiempo y del espacio para la representación teatral: sus aportes referencial, representativo, significativo; su realización a nivel de coherencia y progresión; la construcción de redes semánticas.

e)     El diseño del discurso teatral, como construcción estratégica ( proyecto de comunicación y proyecto de representación expresiva).

Durante este proceso, los participantes del proyecto tomaron diferentes caminos para la retextualización y resignificación del texto . Se definieron grupos de trabajo que compartieron la modalidad de progresar en el proyecto,  analizando, comparando, deestructurando y reestructurando la  construcción  original  de sentido, para adentrarse – cada uno a su manera –  en la generación estratégica de contenidos, formas y efectos, como parte de su propio proyecto comunicativo. Practicaron los niveles de la modulación, reestructuración y recreación, a partir de un proyecto de  discurso . Algunos  resultados fueron filmados y analizados en clase.  Otros fueron fotografiados. Se resaltó la importancia del registro como base para el estudio de propuestas de discursos teatrales.

Los resultados fueron 4 representaciones que pusieron de manifiesto diferentes proyectos:  un proyecto de contextualización local, andina, con el replanteamiento de las identidades y relaciones entre los personajes, y un particular interés en las relaciones de familia; un proyecto lúdico, con caricaturización de los personajes a manera de una telenovela y énfasis en el deseo de poder, sobredimensionado semántica y pragmáticamente; un proyecto de conectividad e interacción con los íconos de la actual cultura popular y  de masas ; un proyecto de análisis y manifestación de las posibles acciones actuales de Ofelia, como reivindicación del papel pasivo del contexto textual.

En los 4 casos, se cambiaron los textos y las interacciones simbólicas y reales entre los personajes. Los valores se relacionaron con la familia, el poder, la emancipación. El modelo actancial se mantuvo relativamente estable, así como las pautas narrativas generales, aunque varios destinos se resolvieron de manera diferente.

Conclusiones

Esta  experiencia definió un espacio amplio de resignificación del texto original y puso de manifiesto la importancia de la contextualización en los proyectos actuales, por lo menos en aquellos que se relacionan con un perfil generacional joven y el deseo de apropiación para la experimentación. Es un enfoque con muchas perspectivas y que, aunque asume una gran libertad de acción, requiere de un modelo semiótico para una realización coherente y con un impacto comunicativo real.

 

Mihaela Radulescu de Barrio de Mendoza/ 2012

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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