26/08/2019

"Padres y maestros siguen haciendo cosas que odiaron de niños"

Fuente: Punto Edu

El Dr. Francesco Tonucci, reconocido pedagogo y docente honorario de nuestra unidad, visitó la PUCP para la realización de un conjunto de actividades relacionadas con el proyecto “La ciudad de los niños“. A continuación, compartimos la entrevista desarrollada por Punto Edu.

 

UN MUNDO PARA LOS NIÑOS

No guarda buenos recuerdos de su etapa escolar y se hizo docente para transformar la educación, objetivo por el que trabaja, desde hace más de cinco décadas, a través de los trazos dibujados bajo el seudónimo de ‘Frato’, que nos dejan reflexiones luminosas sobre el universo infantil. Este es el caso de “La ciudad delos niños”, proyecto en donde, desde 1991, pone en práctica su pensamiento educativo en más de 200 localidades de Europa y Latinoamérica.

 

¿Qué recuerda de su niñez y de la educación que recibió?

Recuerdo los juegos, porque vivía en la ciudad pero visitaba a mis abuelos en el campo, ellos eran hortelanos, y yo aprovechaba la infraestructura de ambos espacios para jugar. Mi etapa escolar, primaria y secundaria, no fue buena. No recibí allí un regalo fundamental: la lectura. Nací y crecí en una casa donde no había libros, y ya como adulto me hice lector. Creo que este sufrimiento se ha reflejado en las viñetas como una especie de respuesta hacia la escuela,que no me dio aquello a lo que tenía derecho. Siento que me robaron algo. Era bueno en dibujo, porque el arte formaba parte de mi naturaleza, ¡pero esto no le interesaba a nadie! Sin embargo, no era bueno en matemática, y esto sí que era un gran problema para los maestros y para mi familia.

 

¿Por qué sigue vigente un sistema escolar que -por siglos- no ha considerado las necesidades de niños y niñas?

Detrás de esto hay una enfermedad grave: el olvido. Padres y maestros siguen haciendo cosas que odiaron de niños. Los maestros fueron niños y niñas que sufrieron las tareas y evaluaciones parciales injustas, y lo repiten con sus alumnos. Es un sistema perverso. Por eso insisto mucho en el tema de la escucha. Podemos abrir un diálogo con los niños para recuperar la sensibilidad que hemos perdido.

 

¿Cómo ha sido el trabajo realizado con la Municipalidad de Lima durante esta visita?

Lima, desde mi punto de vista, asume un papel muy importante. La Municipalidad de Miraflores ya formaba parte de la red internacional de “La ciudad de los niños”, y ahora que Jorge Muñoz es alcalde de Lima, trabaja en el proyecto y plantea llevarlo a otras ciudades del Perú. Está en formación una Red Peruana de La Ciudad de los Niños con el apoyo de un grupo de instituciones, como la PUCP. En el 2020, Lima va a ser anfitriona del Tercer Encuentro de la Red Latinoamericana de la Ciudad de los Niños. Este es un proyecto muy ambicioso que pide que la ciudad considere las necesidades de los más pequeños para ser buena para todos. Persiguiendo este objetivo, la ciudad mejora. Eduardo Galeano hablaba de la utopía, a la que te acercas y siempre se muestra lejana. Estoy convencido de que la presencia de niños hace segura a la calle: obliga a los adultos, a los vecinos, a hacerse cargo. Si conseguimos crear un barrio atento y preocupado que permite que los niños se muevan libremente, este será un barrio incómodo para un delincuente que necesita abandono, descuido, oscuridad. Es posible generar este clima con una serie de medidas.

 

Sobre su pasión por el dibujo, ¿tuvo referentes para elaborar sus historietas? ¿Podría tener alguna cercanía con Charles Schulz (creador de los Peanuts) o Quino (creador de Mafalda)?

Yo creé a los personajes de las viñetas sin una inspiración externa y, entonces, no conocía a estos autores. Soy amigo de Quino, no conocí a Schulz, ambos son maestros, pero sus personajes son profundamente distintos a los míos. Ellos dibujaron niños para representar el mundo de los adultos y yo intenté representar el mundo de los niños. Con Mafalda encuentro muchos puntos de contacto porque Quino tiene una sensibilidad educativa y mucha sátira.