20/10/2019

La Mag. Flor Quispe y la Mag. Carmen Sandoval asistieron a las sesiones presenciales de la Diplomatura de Especialización Avanzada en Intervención Psicoeducativa en Trastornos del Espectro Autista

La Mag. Flor Quispe y la Mag. Carmen Sandoval, docentes de nuestra unidad, asistieron a las últimas sesiones presenciales de la Diplomatura de Especialización Avanzada en Intervención Psicoeducativa en Trastornos del Espectro Autista. La actividad se desarrolló del 19 al 20 de octubre y fue organizada por el Centro Peruano de Audición, Lenguaje y Aprendizaje (CPAL).

De acuerdo con la Mag. Quispe, la diplomatura se trató de una experiencia profesionalmente enriquecedora y un gran compromiso, sobre todo debido a que el objetivo es la intervención de un público muy importante: los niños con Trastorno del Espectro Autista (TEA). “Esta es una condición con la que llegan y en cada escuela o aula se puede ver uno o dos niños con tales características”, indicó. En ese sentido, es necesario que puedan ser incluidos y atendidos de manera oportuna, que las maestras sepan las estrategias que hay que usar. “Como diría Daniel Valdez, profesor del diplomado, nosotros creamos puentes que ayudan a mirar la inclusión de otra manera y sensibilizar a las maestras”, agregó.

Por otro lado, la Mag. Sandoval señaló que un siguiente punto a rescatar de esta diplomatura es que les permitió ver la dificultad que tienen los maestros para incluir. Es decir, a pesar de que existe la ley 30797 (ley que promueve la educación inclusiva), el problema es cómo atender a estos niños con otros tipos de necesidades. “Voluntad de las docentes puede haber, pero lo que falta es ver cómo, desde el rol de educadores, creamos el concepto de contextos amigables, un ambiente en el cual los niños con diagnóstico de TEA fortalezcan sus potencialidades y sus particularidades sean comprendidas”, afirmó. Además, para ello sería necesario que los docentes trabajen de la mano con el terapeuta y la familia. “El acceso de los niños con TEA a la escuela es un derecho, no un regalo, y el Estado debe garantizarlo. Se trata de un trabajo interdisciplinario de largo aliento y es importante que se concientice a la comunidad educativa desde todas las etapas de la educación. Desde la educación inicial porque el diagnóstico temprano es fundamental, ya que les va a permitir una intervención pronta, así como favorecer que los niños se preparen  para la interacción y puedan mejorar sus posibilidades de escolarización y desarrollo. Asimismo, desde la educación primaria, educación secundaria y la universidad; ya que es una condición que les acompañará toda la vida y deben aprender a convivir con ella, sobre todo en el campo laboral y en el de la familia, que suelen ser los más complicados. Las personas con TEA tienen deseos y aspiraciones como cualquier otra persona y de lo que se trata es de aprender a convivir entre todos, pues inevitablemente esta interacción terminará sucediendo”, concluyó.