13/10/2019

La Mag. Carmen Sandoval viajó a Sacsamarca para participar del proyecto “Como Jugando” y evaluar los talleres de mediación de lectura y el sistema de préstamo de libros a domicilio

La Mag. Carmen Sandoval, docente de nuestra unidad, viajó a Sacsamarca para participar del proyecto “Como Jugando” y evaluar los talleres de mediación de lectura en voz alta y el sistema de préstamo de libros a domicilio. La actividad se llevó a cabo del 10 al 13 de octubre y fue organizada por la Dirección Académica de Responsabilidad Social (DARS).

De acuerdo con la Mag. Sandoval, junto con el grupo de diez estudiantes voluntarios se planificó un sistema de préstamos a domicilio adaptado a las características de la comunidad y los niños que habitan en ella. Así, luego de una prueba realizada este  año, este sistema funcionó y se ha logrado que los niños  se interesen por la lectura y disfruten  de llevarse un libro a casa; los cuales, en ocasiones, compartían también con sus hermanos y leían a sus propios padres. “Cuando hablaban de sus libros favoritos, hablaban de sus autores. Eso solo lo hace un lector”, señaló. Los niños se habían apropiado de los textos e, incluso, sucedió algo especial durante el transcurso de esta última visita. “Se habían acomodado en las escaleras con sus bolsitas llenas de libros y, mientras esperaban el inicio del taller, los niños conversaban entre ellos y se recomendaban los textos, práctica también propia de un buen lector”, recordó.

Por otro lado, en cuanto a los voluntarios, la Mag. Sandoval indicó que sus logros durante el proyecto han sido resultado de un trabajo sostenido durante dos años y que, a partir de ello, habían logrado apoderarse de los textos y las prácticas de mediación de lectura. “Se organizan cada mes para hacer el taller, han comprendido el sistema de préstamo, la importancia de los recordatorios y de decirles a los niños que no se trata de un regalo, pues los libros pertenecen a todos”, agregó. Cada visita empieza con una maleta roja que los envuelve, un total de 80 textos que recorren las pequeñas calles de esta comunidad y dibujan sobre sí un camino de esperanzas, sueños y alegrías. “Que los niños vean abrir la maleta de libros significa que es algo que hay que cuidar y proteger, tal como ellos lo hacen. Un solo libro puede cambiar sus vidas y con esta labor estamos garantizando abrir una puerta de acceso a la lectura. Hoy por hoy esta puerta de acceso a la lectura aún es pequeña y se siguen necesitando donaciones, pero deseo que algún día crezca y se convierta en un portón”, refirió.