30/09/2019

Hacia una universidad de investigación

El Dr. Luis Sime, profesor de nuestra unidad, habló sobre el conocimiento que tenemos de los institutos y centros de investigación en el Perú y su importancia. A continuación, compartimos sus palabras en un nota publicada por Punto Edu.

El conocimiento que tenemos de los institutos y centros de investigación (I+C) en el Perú es reciente y parcial. Por primera vez, desde el 2016, contamos con un censo nacional de los I+C que ha sido publicado por el Consejo Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación Tecnológica (Concytec) y que ha realizado el INEI. Este primer estudio ha permitido identificar a 625 I+C, de los cuales 451, es decir, el 72%, pertenecen a las universidades públicas y privadas, y cerca de la mitad de ellos se ubica en Lima. Dicho censo aporta una valiosa información sobre los gastos que realizan los I+C del sector público, de universidades y de las ONG, así como aspectos sobre su personal, tipo de proyectos, publicaciones y vinculaciones entre ellos y otras instituciones. Estos datos serán también reutilizados por la Superintendencia Nacional de Educación Superior Universitaria (Sunedu) en su primer informe sobre la realidad universitaria del 2017.

Otra fuente oficial, que también incluye información sobre los I+C, fue la publicada por el INEI, el 2015, a partir de la Encuesta Nacional a Egresados Universitarios y Universidades. Allí se constata la presencia de 639 I+C, de los cuales aproximadamente la mitad son de universidades públicas y la otra son de las privadas. En efecto, más allá de lo aportado por estas fuentes, no hemos acumulado un nivel de información nacional sobre las trayectorias de los I+C en las universidades peruanas. Los dos censos nacionales universitarios realizados en 1996 y 2010, publicados por el INEI, apenas los incluyeron.

Como país, estamos aprendiendo a mirar con otros ojos a los I+C a partir de cifras más específicas recién desde esta última década y desde la valoración que hacemos sobre cómo avanzar hacia una sociedad del conocimiento considerando nuestra heterogénea realidad. Las fuentes que hemos aludido nos dan cuenta de la configuración de una institucionalidad universitaria para la investigación desde los I+C y que en los últimos años se ha complementado con la emergencia de los grupos de investigación en diversas universidades. Pero aún nos falta por conocer más sobre las problemáticas que subyacen en esa compleja institucionalidad desde la voz de sus integrantes. De allí que necesitamos reconocer y potenciar dicha institucionalidad desde las cifras y también desde las voces.

Para avanzar hacia una universidad de investigación, valorar y visibilizar el desarrollo de los I+C es crucial. Todo diagnóstico y reconocimiento del itinerario recorrido por ellos ayudarán a comprender mejor sus logros, dificultades y retos para el futuro. La producción de nuevos conocimientos e innovaciones que las universidades pueden aportan a las disciplinas, las políticas públicas y las prácticas sociales recae en cómo promover a los I+C y, al ser actores, hacerlos no solo unidades más eficientes sino también más corresponsables de las políticas de investigación de las universidades, de las regiones y del país.

VER NOTA COMPLETA