NOTICIAS | 09/12/2019

Ángel Colunge nos habla sobre las condiciones de producción, circulación y consumo de las fotografías.

Docente de nuestro Departamento y Jefe del área de Fotografía de la Facultad de Ciencias y Artes de la Comunicación, nos habla acerca del archivo fotográfico de la PUCP.

¿Cómo nace el archivo fotográfico? 

El archivo fotográfico nace en 1998, con la donación del fondo del proyecto TAFOS, de los talleres de fotografía social a la universidad y en específico a nuestra facultad. Desde ese momento, se crearon las condiciones tanto políticas como de infraestructura, para que el archivo estuviera en las mejores condiciones aquí en la universidad. Esto quieres decir, que se creó un espacio con la temperatura y la humedad controladas, así como la iluminación para que los negativos, sobretodo 35 mm blanco y negro, pudieran estar en un estado de conservación ideal.

Asimismo, se fueron delineando poco a poco las políticas para el trabajo de conservación y difusión, esto se vio reflejado en la manera en que se redactó el contrato de donación, en el cual la universidad se compromete con las personas que donaron el archivo, que es la institución TAFOS, a desarrollar un trabajo de difusión y visibilización de estas imágenes. Esto se ha ido desarrollando poco a poco, a partir de la capacidad de nuestra facultad, así como, de los recursos humanos que tenemos.

¿Cuál es el nivel de involucramiento de docentes y alumnos?

En estos años, también se han ido sumando otros fondos, como la del foto periodista Jaime Razzuri, las actividades que se han desarrollado han permitido involucrar a los estudiantes y docentes de la facultad, sobretodo en la elaboración y exposición del libro País de Luz y luego en la exposición, en la primera bienal de fotografía, del fondo del fotógrafo Daniel Pajuelo, que se llamó La calle es el cielo. Entonces, las actividades en las cuales se ha podido desarrollar este vínculo con estudiantes y profesores han sido esas. También han sido actividades en las cuales se ha buscado incorporar a la sociedad civil, a otras instituciones, a otros artistas, de manera que los fondos estén siempre en un contacto permanente con la sociedad. Poco a poco, se han ido involucrando algunos estudiantes para realizar investigaciones pero esto viene por un interés por parte de investigadores tanto de nuestra universidad, como de otros lados.

¿Qué dificultades y avances ha tenido el archivo fotográfico?

Cuando TAFOS llegó en el 98, llegó solamente el fondo, podríamos decir que los avances son desde la infraestructura misma, pasando por los recursos humanos, además de los presupuestos que destina la facultad para las actividades del archivo fotográfico. Sin embargo, creo que lo más importante ha tenido que ver con el desarrollo de actividades desde el archivo fotográfico, que permiten una visibilización de los fondos, así como de las experiencias, sin que esto signifique un mayor costo. Hemos trabajado mucho a partir de la difusión en redes sociales y también a partir de la conservación de los fondos, como la principal meta.

En el marco del Seminario en el que participó ¿Cuál fue el eje central de su exposición?

Yo participé en el seminario Antropologías visuales en Latinoamérica, en la modalidad de talleres, donde se contaban experiencias vinculadas a diferentes quehaceres que tienen que ver en la antropología visual contemporánea.

El taller en el que yo participé era de Publicaciones y archivos, y mi exposición, estuvo vinculada con cómo nos hemos involucrado digitalmente con el archivo ya que son imágenes de los años 1980 hasta los 1990, pero que cuando se traen a la actualidad, se hace dentro de un marco que tiene un sesgo determinado y que es necesario trabajar con anticipación.

Lo que conté fue básicamente lo que hacemos, coger algunos temas que en el contexto actual tuvieran relevancia y en base a eso, construir una galería, conté la experiencia de las 4 galerías que hemos hecho hasta ahora: la primera que tiene que ver con el fútbol, que se lanzó el año pasado, con motivo del mundial, son imágenes de diferentes lugares del país en donde hay personas practicando este deporte, equipos posando para las fotos, diversas situaciones y actividades vinculadas a esto. Luego, sacamos una galería que se llamó «TAFOS detrás de cámaras», tenía como función principal que las audiencias pudieran conocer quiénes eran los fotógrafos y fotógrafas, por lo que son imágenes de actividades internas. Después, sacamos una galería que se llamaba «TAFOS para el calor» que tenía que ver con el inicio del año, con la imagen de recreación que se recogió en los años del proyecto. Finalmente, hace algunas semanas sacamos una galería que se llamó «TAFOS protesta», que tiene que ver con fotografías de la organización para la protesta civil.

Contamos la forma en la que nos acercamos al espacio digital, qué consideraciones se han tomado, la necesidad de ser reflexivos en la resignificación de estas imágenes, de ser conscientes de las limitaciones del espacio digital, que necesariamente excluyen a ciertas audiencias, audiencias que no tienen conexión o que no tienen la capacidad para navegar en redes.

Lo que se viene para nosotros es pensar en los siguientes años, en tratar de encontrar otros canales y otros medios por los cuales seguir ampliando las audiencias del archivo.

Pueden seguir al archivo fotográfico en su página de Facebook e Instagram.

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